Tuvo que ser, fue, una persona extraordinariamente observadora, analítica, intuitiva y... valiente.
Por ejemplo, un día, supongo que yendo con un carro, ve como los radios de la rueda que va "por fuera" de la curva, van más rápidos que los de la rueda que van "por dentro"... Bueno, pues ahí queda eso... pero, algo más tarde, cuando llega el primer tractor a su casa se interroga sobre cómo puede ser posible que las ruedas "sepan" cuál correr más según el lado que les toque en la curva....
Y, ahí, una vez observado el fenómeno, analizarlo -probablemente sin elementos- intuye que, 'algo' tiene que haber que posibilite esto y... valiente: una llave inglesa y abre el diferencial.
Resultado: un enfado monumental en su familia, y un triunfo personal. Se observa, se desmonta, se monta y... funciona.
Así y así tuvo que andar su juventud. Observando los zapatos permanentemente mojados propios y ajenos, viendo cómo se comienzan empresas y se acaban y como, en otros escalones, algunas gentes rebuscan donde otros han buscado, lentejas o aceitunas....
De ahí su preocupación social. No puede haber esas diferencias que él constata día a día y, desde ese momento busca soluciones a sus preguntas. Nunca acabó de hacérselas, aunque sí le dio tiempo a proponer algunas.
Aunque, obviamente, yo no tengo todos los recuerdos, sí tengo los más conocidos. Luego, se perfilan o se perfilarán los detalles, según las ayudas que hagáis los componentes del holding...
Así, parece ser que ya en Iznalloz, los contactos con unas familias y otras dan lugar a echar carreras sobre quién cuida mejor a su abuelo... y acaban montando entre él, sus hermanos y algunos acatucitanos, una empresa destinada a hacer los pinchos más morunos que nunca y los salchichones, chorizos y demás andares de zahurda, mucho más comibles que lo deseable.
Los productos Ru-Ca, sigue siendo alimento de muchos andaluces y, al menos, en casa, hay un cajón lleno de ellos para solaz de Asusa y disfrute de los Flores Martín, así como demás invitados.
Yo tengo particular interés en un invento, original donde los haya, porque fue de las cosas que me llamaron la atención en mi primera época en Granada. Me gustó tanto que eché de menos los braseros de picón, que mi padre había desechado en pro de la compañía Sevillana de Elecricidad.
Recuerdo que, al verlo en uso en alguna de las casas de mis amigos, volví entusiasmado y se lo describí pormenorizadamente a mi padre. Él, como siempre, me atendió con atención y me pidió que le llevara uno. Hecho esto, le satisfizo mucho la originalidad del dispositivo.
Pero tenía que haber más aportaciones, ya fueran sobre el reino animal o minera, el mecánico o el comercial.
De ganar carreras a la economía en el consumo de su DKW de la policía, a fabricar baldosas hidráulicas en un almacén doméstico, no había distancia alguna. También, el reunir a la familia en un motocarro o montar asientos supletorios para hacer que una moto fuera "familiar".
¿Y la aplicación del trabajo en serie a la producción avícola?, pues parecerá una exageración decirlo así, pero, por lo que se ve en la foto, las tandas de gallinas en paralelo están sujetas entre sí, según una serie ordenada a que hagan lo que las gallinas hacen mejor: comer, beber, cagar, poner huevos y, vuelta a empezar. Taylorismo gallinil podríamos decir, pero aquello funcionó cuanto y cuando pudo porque, ahora, hubiera salido en las denuncias ecológicas y los huevos tendrían un tampón que pondría "gallinas sujetas, no comer más de dos huevos al día, generan mala leche y rebeldía contra la opresión".
¿Y el invento de echar a correr sobre una cinta transportadora a la vez que esta se dobla sobre sí misma?. Eso, se le tenía que ocurrir a él, sólo a él. Así como la cantidad de intuiciones sobre aparatos para medir volúmenes de una pila de árido desde lejos, sujetar máquinas -nada pequeñas- con "gomillas"....
Esto de las "gomillas" no es otra cosa que el antecedente de las "vendas de compresión" modernas. La tolva de la machacadora estaba sujeta así, así no rompía los espárragos previstos por los fabricantes. El colmo de la aplicación comprensiva de las gomas de cámara de neumático, estuvo en sujetar los cristales de sus gafas. No sé si veía a través ellas, pero el cristal no se caía.
Y el caso más curioso es que ideas, a mantas, y las ejecuciones, dignas de reseñar.
Por ejemplo, ir con él a cortar tubos en lo alto del frente de cantera. Nos llevamos el oxicorte y, tiramos para arriba. Disponemos todo y, al ir a encender la llama....ninguno lleva cerillas. Bajamos todo lo subido, vamos al "super" a por cerillas y... ninguno llevamos dinero (menos mal que la cajera era antigua alumna y nos las regaló), subimos de nuevo, encendemos unas hilas y comenzamos a cortar. Al cabo de un ratito, "huele a quemado"... del rastrojo que habían prendido las hilas. Acabamos, los dos -después de haber apagado el incendio-, sentados en sendas piedras y riéndonos con ganas... ¿Qué más cosas podían salirnos mal?.
el apagafuegos....
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