domingo, 3 de abril de 2016

El inventor autodidacta

Tuvo que ser, fue, una persona extraordinariamente observadora, analítica, intuitiva y... valiente. 

Por ejemplo, un día, supongo que yendo con un carro, ve como los radios de la rueda que va "por fuera" de la curva, van más rápidos que los de la rueda que van "por dentro"... Bueno, pues ahí queda eso... pero, algo más tarde, cuando llega el primer tractor a su casa se interroga sobre cómo puede ser posible que las ruedas "sepan" cuál correr más según el lado que les toque en la curva....

Y, ahí, una vez observado el fenómeno, analizarlo -probablemente sin elementos- intuye que, 'algo' tiene que haber que posibilite esto y... valiente: una llave inglesa y abre el diferencial.

Resultado: un enfado monumental en su familia, y un triunfo personal. Se observa, se desmonta, se monta y... funciona.

Así y así tuvo que andar su juventud. Observando los zapatos permanentemente mojados propios y ajenos, viendo cómo se comienzan empresas y se acaban y como, en otros escalones, algunas gentes rebuscan donde otros han buscado, lentejas o aceitunas....

De ahí su preocupación social. No puede haber esas diferencias que él constata día a día y, desde ese momento busca soluciones a sus preguntas. Nunca acabó de hacérselas, aunque sí le dio tiempo a proponer algunas.

Aunque, obviamente, yo no tengo todos los recuerdos, sí tengo los más conocidos. Luego, se perfilan o se perfilarán los detalles, según las ayudas que hagáis los componentes del holding...
 
Así, parece ser que ya en Iznalloz, los contactos con unas familias y otras dan lugar a echar carreras sobre quién cuida mejor a su abuelo... y acaban montando entre él, sus hermanos y algunos acatucitanos, una empresa destinada a hacer los pinchos más morunos que nunca y los salchichones, chorizos y demás andares de zahurda, mucho más comibles que lo deseable.
 
Los productos Ru-Ca, sigue siendo alimento de muchos andaluces y, al menos, en casa, hay un cajón lleno de ellos para solaz de Asusa y disfrute de los Flores Martín, así como demás invitados.
 
Yo tengo particular interés en un invento, original donde los haya, porque fue de las cosas que me llamaron la atención en mi primera época en Granada. Me gustó tanto que eché de menos los braseros de picón, que mi padre había desechado en pro de la compañía Sevillana de Elecricidad. 



Recuerdo que, al verlo en uso en alguna de las casas de mis amigos, volví entusiasmado y se lo describí pormenorizadamente a mi padre. Él, como siempre, me atendió con atención y me pidió que le llevara uno. Hecho esto, le satisfizo mucho la originalidad del dispositivo.
Pero tenía que haber más aportaciones, ya fueran sobre el reino animal o minera, el mecánico o el comercial.

De ganar carreras a la economía en el consumo de su DKW de la policía, a fabricar baldosas hidráulicas en un almacén doméstico, no había distancia alguna. También, el reunir a la familia en un motocarro o montar asientos supletorios para hacer que una moto fuera "familiar".

¿Y la aplicación del trabajo en serie a la producción avícola?, pues parecerá una exageración decirlo así, pero, por lo que se ve en la foto, las tandas de gallinas en paralelo están sujetas entre sí, según una serie ordenada a que hagan lo que las gallinas hacen mejor: comer, beber, cagar, poner huevos y, vuelta a empezar. Taylorismo gallinil podríamos decir, pero aquello funcionó cuanto y cuando pudo porque, ahora, hubiera salido en las denuncias ecológicas y los huevos tendrían un tampón que pondría "gallinas sujetas, no comer más de dos huevos al día, generan mala leche y rebeldía contra la opresión".

¿Y el invento de echar a correr sobre una cinta transportadora a la vez que esta se dobla sobre sí misma?. Eso, se le tenía que ocurrir a él, sólo a él. Así como la cantidad de intuiciones sobre aparatos para medir volúmenes de una pila de árido desde lejos, sujetar máquinas -nada pequeñas- con "gomillas"....
 
Esto de las "gomillas" no es otra cosa que el antecedente de las "vendas de compresión" modernas. La tolva de la machacadora estaba sujeta así, así no rompía los espárragos previstos por los fabricantes. El colmo de la aplicación comprensiva de las gomas de cámara de neumático, estuvo en sujetar los cristales de sus gafas. No sé si veía a través ellas, pero el cristal no se caía.
 
Y el caso más curioso es que ideas, a mantas, y las ejecuciones, dignas de reseñar. 
 
Por ejemplo, ir con él a cortar tubos en lo alto del frente de cantera. Nos llevamos el oxicorte y, tiramos para arriba. Disponemos todo y, al ir a encender la llama....ninguno lleva cerillas. Bajamos todo lo subido, vamos al "super" a por cerillas y... ninguno llevamos dinero (menos mal que la cajera era antigua alumna y nos las regaló), subimos de nuevo, encendemos unas hilas y comenzamos a cortar. Al cabo de un ratito, "huele a quemado"... del rastrojo que habían prendido las hilas. Acabamos, los dos -después de haber apagado el incendio-, sentados en sendas piedras y riéndonos con ganas... ¿Qué más cosas podían salirnos mal?.

el apagafuegos....


martes, 5 de enero de 2016

nacer, crecer, reproducirse y... seguir....

O sea, vivos.

El holding está vivo, y mira que empezó hace tiempo. 

El abuelo Rafael, que era un enamorado del futuro, le hubiera gustado contemplar esta época, la de mañana y la del "infinito y más allá", porque era eso, enamorado de lo que estuviera por venir.

El fundador de la saga empezó con el arado romano, según decía él mismo y llegó al ordenador. Si ahora pudiera contemplar cómo están las comunicaciones, los Washaap -o como se escriba- y lo que va a venir de un momento a otro, hubiera "flipado"... de la cara de tontos que pondríamos algunos viejos, extraños a ese futuro. 

Yo recuerdo cómo eran sus regaños a los que nos gustaba la historia. ..."eso es pasado", "lo interesante está por venir"...."sois unos viejos antes de tiempo"... y parecidas historias.

Rafael era una de las personas que más clara tenía la física, digamos "sensitiva". Todo lo que tuviera que ver con alguna noción de 'mecánica', la tenía en la sangre. Ahora bien, cuando algo -la electrónica, por ejemplo- no se 'veía', decía -riéndose de sí mismo- "¿la electrónica?¿se ve?, no, pues no existe...." y se echaba a reír.

Desde desmontar el diferencial del tractor "un Deere, mediano, como los foritos (Fordson, s.v.p)" y que tenía la toma de fuerza a la derecha del motor", hasta la regañina que me valió, el no tener meridianamente claro, el consumo de corriente de un grúa con elecroimán que había en 'Cenarro' (chatarreros famosos de granada) había una vida de observación metódica y razonamientos magníficos.

A mi padre le decía, alguna de las pocas veces que comimos los seis juntos. "Nicolás, enséñame matemáticas superiores" y le ponía delante de él una servilleta al lado del plato. 

Mi padre se ponía nervioso, pero, como buen profe que era, trataba de satisfacer las necesidades perentorias de matemáticas cualificadas, es decir, verbalizables. Recuerdo alguna de las anécdotas que le contaba, sobre los grandes matemáticos, a la hora de definir conceptos o leyes que tuvieran que ver con la física.

Rafael se quedaba mirando un poco hacia abajo, con una pierna encima de la otra, balanceándola (alguna vez se apuntó el borde del calzoncillo largo) y decía "mecachis en la mar"... con una cara de rabia contenida, por no haber tenido ocasión de saber algo de todo lo que le hubiera gustado -y disfrutado- saber.

Hoy he sacado del cuarto de los trastos mi vieja "Derbi Start 50", motillo que compré cuando vine de Marruecos. Resultaba muy divertido cuando algún domingo, después de comer en casa, en Gabia, me decía: "anda, arráncala". Brrruuuummmm, "Ya está".... y, con la misma cara que lo de las matemáticas me increpaba por "no saber lo que teníamos". "En la vida -decía- las motos arrancaban como arrancan ahora. Si vieras lo que era arrancar mi DKW, en invierno, en día de lluvia, con todos los trucos que supieras... nada, media hora de patadas a la palanca, no te quitaba nadie".

...o los chaquetones de cuero de la policia que, "se mojaban al principio del invierno" y no se secaban "hasta bien entrado el verano"....

O las carreras de su moto contra el coche del Khalifa de Tetuán, cuando tenía que 'escoltarle' desde Lanjarón a Granada. O cuando ganó un premio al bajo consumo de su moto. O cuando daba vueltas apoyado en un guardapie, en un sitio tan pequeño como la propia moto....

O sea, que batallitas, sí contaba el suegro. 

Pero, por lo menos a mí, siempre me fueron interesantes, menos cuando preguntaba alguna idea de física y... patinabas. Me decía..."eso no te lo has estudiado demasiado".... con lo que yo sabía qué había que hacer, entre ese momento y la próxima vez que fuéramos a verlos.

En Tetuán, yendo los dos de paseo, me hizo entrar en una cantera que había en la carretera de Ben Karrish. Vio a un buen puñado de moritos partiendo piedra con marros de mano. Me pidió que localizara al encargado y, aprovechando que era viejo y hablaba español, le preguntó si había echado cuentas sobre el partido a máquina o a mano. El viejo moro sonrió y le convenció de que sí, que era más barato así y que....vivía más gente con aquello.  Rafael salió de la cantera conmovido. 

Como podéis comprobar, me he liado. Tenía interés en hacer una descripción navideña de la panda que formamos, pero me ha salido la vena histórica y.... eso. 

Pero bueno, como estoy jubilado y no tengo que hacer más exámenes, ahí queda eso. Lo que empecé, lo acabaré. En otro rato.

¡Ah!, porfa, ponedme comentarios debajo. Hay un sitio para ello.