martes, 5 de enero de 2016

nacer, crecer, reproducirse y... seguir....

O sea, vivos.

El holding está vivo, y mira que empezó hace tiempo. 

El abuelo Rafael, que era un enamorado del futuro, le hubiera gustado contemplar esta época, la de mañana y la del "infinito y más allá", porque era eso, enamorado de lo que estuviera por venir.

El fundador de la saga empezó con el arado romano, según decía él mismo y llegó al ordenador. Si ahora pudiera contemplar cómo están las comunicaciones, los Washaap -o como se escriba- y lo que va a venir de un momento a otro, hubiera "flipado"... de la cara de tontos que pondríamos algunos viejos, extraños a ese futuro. 

Yo recuerdo cómo eran sus regaños a los que nos gustaba la historia. ..."eso es pasado", "lo interesante está por venir"...."sois unos viejos antes de tiempo"... y parecidas historias.

Rafael era una de las personas que más clara tenía la física, digamos "sensitiva". Todo lo que tuviera que ver con alguna noción de 'mecánica', la tenía en la sangre. Ahora bien, cuando algo -la electrónica, por ejemplo- no se 'veía', decía -riéndose de sí mismo- "¿la electrónica?¿se ve?, no, pues no existe...." y se echaba a reír.

Desde desmontar el diferencial del tractor "un Deere, mediano, como los foritos (Fordson, s.v.p)" y que tenía la toma de fuerza a la derecha del motor", hasta la regañina que me valió, el no tener meridianamente claro, el consumo de corriente de un grúa con elecroimán que había en 'Cenarro' (chatarreros famosos de granada) había una vida de observación metódica y razonamientos magníficos.

A mi padre le decía, alguna de las pocas veces que comimos los seis juntos. "Nicolás, enséñame matemáticas superiores" y le ponía delante de él una servilleta al lado del plato. 

Mi padre se ponía nervioso, pero, como buen profe que era, trataba de satisfacer las necesidades perentorias de matemáticas cualificadas, es decir, verbalizables. Recuerdo alguna de las anécdotas que le contaba, sobre los grandes matemáticos, a la hora de definir conceptos o leyes que tuvieran que ver con la física.

Rafael se quedaba mirando un poco hacia abajo, con una pierna encima de la otra, balanceándola (alguna vez se apuntó el borde del calzoncillo largo) y decía "mecachis en la mar"... con una cara de rabia contenida, por no haber tenido ocasión de saber algo de todo lo que le hubiera gustado -y disfrutado- saber.

Hoy he sacado del cuarto de los trastos mi vieja "Derbi Start 50", motillo que compré cuando vine de Marruecos. Resultaba muy divertido cuando algún domingo, después de comer en casa, en Gabia, me decía: "anda, arráncala". Brrruuuummmm, "Ya está".... y, con la misma cara que lo de las matemáticas me increpaba por "no saber lo que teníamos". "En la vida -decía- las motos arrancaban como arrancan ahora. Si vieras lo que era arrancar mi DKW, en invierno, en día de lluvia, con todos los trucos que supieras... nada, media hora de patadas a la palanca, no te quitaba nadie".

...o los chaquetones de cuero de la policia que, "se mojaban al principio del invierno" y no se secaban "hasta bien entrado el verano"....

O las carreras de su moto contra el coche del Khalifa de Tetuán, cuando tenía que 'escoltarle' desde Lanjarón a Granada. O cuando ganó un premio al bajo consumo de su moto. O cuando daba vueltas apoyado en un guardapie, en un sitio tan pequeño como la propia moto....

O sea, que batallitas, sí contaba el suegro. 

Pero, por lo menos a mí, siempre me fueron interesantes, menos cuando preguntaba alguna idea de física y... patinabas. Me decía..."eso no te lo has estudiado demasiado".... con lo que yo sabía qué había que hacer, entre ese momento y la próxima vez que fuéramos a verlos.

En Tetuán, yendo los dos de paseo, me hizo entrar en una cantera que había en la carretera de Ben Karrish. Vio a un buen puñado de moritos partiendo piedra con marros de mano. Me pidió que localizara al encargado y, aprovechando que era viejo y hablaba español, le preguntó si había echado cuentas sobre el partido a máquina o a mano. El viejo moro sonrió y le convenció de que sí, que era más barato así y que....vivía más gente con aquello.  Rafael salió de la cantera conmovido. 

Como podéis comprobar, me he liado. Tenía interés en hacer una descripción navideña de la panda que formamos, pero me ha salido la vena histórica y.... eso. 

Pero bueno, como estoy jubilado y no tengo que hacer más exámenes, ahí queda eso. Lo que empecé, lo acabaré. En otro rato.

¡Ah!, porfa, ponedme comentarios debajo. Hay un sitio para ello.